Lo primero que se debe definir es el material a utilizar. Se distinguen tres técnicas para construir una pileta: hormigón proyectado, que permite tener el trabajo listo en dos semanas; hormigón armado, y sistema mixto (mampostería con estructura independiente de hormigón), que los expertos desalientan utilizar por el alto riesgo de aparición de fisuras que genera. Definir el modelo de pileta debe ser una decisión premeditada y contemplar 3 aspectos fundamentales: diseño, funcionalidad y estética. El primer paso es definir su medida. Se calcula en función de la superficie cubierta de la casa. Generalmente es entre un 20 y un 25 por ciento. En cuanto a las forma, la mayoría son largas y angostas. Las medidas oscilan entre: 8 x 4 mts y 7x3 mts en gran medida.; la profundidad suele ser de 1,80 metros. El precio se ubica entre los US$ 700 y US$ 1.000 el m2, es decir, su valor final oscila entre US$ 23.000 y US$ 25.000. Aquí se incluye excavacion, estructura de hormigón, revestimiento interior, terminaciones perimetrales, tendidos hidráulicos y sistemas de filtrado e iluminacion. En cuanto a los tiempos de obra, suelen demandar aproximadamente un mes, considerando incluidos los detalles como sector perimetral y césped asentado. Hay que tener en cuenta que antes de comenzar la obra y realizar la excavación es conveniente contar con un estudio de suelo del sector donde estará la piscina. La tierra se moverá en forma manual o mecánica. De todos modos, aunque sea mecánica también habrá movimientos manuales. En caso que la napa estuviera alta, se deberá colocar un film de polietileno como barrera para la humedad. Cristian Lucero -  Zona Dueño